25 de mayo de 2011

Appetite for destruction


Hola holita, llevaba ya mucho tiempo pensando la idea de hacer este post, pues es de recibo que el disco, que entre otras cosas ha inspirado el nombre de este blog, tenga su hueco. Guns N Roses es mi grupo favorito junto con U2; también tuve durante mi primera adolescencia una especia de obsesión con esta panda de genios, porque eran unos genios, lo siguen siendo aunque sea por separado y lo seguirán siendo. Me da igual que Axl siga en solitario con sus mercenarios, es un genio, me da igual que Duff esté con su banda, puede que algún disco no me guste, pero él es un genio, Slash, haga lo que haga para mí siempre será un genio, Izzy Stradlin no sólo era el verdadero genio de los Guns, sino uno de los mejores guitarras rítmicos de la historia, y porque hasta grandes baterías de rock como Jason Bonham e Ian Paice habrían envidiado a Steven por haber participado en esta obra gigantesca y devastadora. Seguramente Keith Richards o Jimmy Page habrían dejado a los Stones o a los Zeppelin en algún momento de su carrera si alguien les dijera que iban a grabar el disco más importante de los 80 y de los últimos veinte años. El talento se tiene o no se tiene, la actitud se tiene o no se tiene, y estos tíos lo tenían absolutamente todo. ¿Qué la escena hardrockera estaba saturada?, quizás, pero ya llegaron ellos para barrerlos a todos y a todo. ¿Sobrevalorados?, los gustos son subjetivos, la gente que me diga que este disco está sobrevalorado o que no es tan bueno es que directamente están chiflados. ¿Axl Rose, gilipollas?, seguramente, pero tenía tanto carisma y una personalidad tan arrolladora que eclipsó a sus coetáneos. Porque sé, que al igual que yo, muchos de vosotros os habéis puesto alguna vez delante del espejo e imitar los contoneos de Axl en el vídeo de Sweet Child On Mine para intentar seducir a una chica, ciertamente Axl no era el mejor cantante de su época, de hecho, curiosidades de la vida, canta mejor ahora 49 años que con 25 en directo, pero tenía una increíble presencia escénica y una energía que contagiaba a ellos y encandilaba a ellas.


Luego tenías a Slash. ¿Qué decir de él a estas alturas?, algún incauto seguro que se habrá comprado la Rolling Stone alguna vez y habrá leído que el guitarrista de Paramore era más guapo y más cool que él, más triendly a la hora de hacer arpegios o alguna soplapollez de esas que suelta la revista esa que lo mismo pone en portada a Rob Halford y a Dio y al mes siguiente sale Leona Lewis. Ojo, que yo no tengo nada contra Leona, básicamente porque está muy buena y tiene unas piernazas que... bueno si, cómo iba diciendo, no sé en que revista leí que el mejor solo de guitarra de la historia era el de Starway To Heaven; cierto, es un solazo descomunal, pero desde mi proverbial admiración y respeto por los Led, pienso que el de Sweet Child O Mine es algo ya impresionante, es para pensar que Slash venía directamente de Venus. Recuerdo que el Appetite fue el primer disco que me compre, con 12 años, mi hermano me lo ponía en cinta cuando jugábamos a la Play Station, ni que decir tiene que cuando tienes 12 años y oyes el descomunal principio de Welcome To The Jungle, un nuevo mundo musical y personal se abría ante tus ojos, y pensabas que aunque el disco tuviera 20 años, tu presente y tu futuro se iba a llamar Guns N Roses. Luego descubriría a U2 y a Nirvana, de mis favoritos también -los últimos ya menos- pero diablos, si es verdad que Dios existe, llevaba una camiseta del Appetite y estuvo en los estudios de grabación, porque lo que se gestó ahí, no se volvió a ver. Estamos de acuerdo en que los enormes Pearl Jam sacaron una auténtica obra maestra como disco debut, pero al Ten estaba claro que le faltaban muchos petit suises para llegar siquiera a hacerle sombra, y ojo, esto lo digo como fanático de Pearl jam que soy también, pero es que pocos discos como el Appetite refleja a la perfección el contexto en el que fue creado, el estilo de vida de la banda, los excesos, las aventuras y desventuras de cuatro fulanos que ignoraban lo que vendría poco después. Por un lado estaba William "Axl" Rose, un hombre que creció en Indiana, en el seno de una familia muy conservadora y muy devota. Allí pasó gran parte de su niñez y adolescencia, profundamente asqueado en un pueblo donde día sí, día también recibía multitud de palizas, crecer en un pueblo paleto del Medio Oeste norteamericano y encima ser el único tío en Lafayette -el pueblo en el que se crió- que llevara el pelo largo era, lógicamente caldo de cultivo para todo tipo de afrentas y vejaciones. Tampoco la actitud de la policía ayudaba mucho, con todo esto y algunos abusos de su padre, creo que muchos entendemos ya un poco la esquizofrenia y la bipolaridad del pelirrojo, ¿no?. Duff McKagan creció en la aburrida Seattle, aburrida porque muchos ilustres músicos y personajes de allí, entre ellos nuestro admirado Kurt Cobain decía que allí sólo había borrachos, bosques e industrias, contaba también -creo que lo he mencionado alguna vez- con la tasa de suicidios más elevada de Estados Unidos, ¡Qué viva la alegría!, pensaréis. Era el menor ocho hermanos, una gran putada para él y para cualquiera, sobre todo si tienes tres hermanas, si ya de por si tiene que ser complicado convivir con una mujer, ya con tres es para cortarse las venas. Otro tío solitario y retraído que se refugiaba en la música,  especialmente en el punk, siempre fue el más Punk de todos; con una admiración casi enfermiza por los Ramones y en especial por Johnny y por los Sex Pistols. Empezó tocando la guitarra y la batería, y según contaban era muy bueno con ambos instrumentos, pero un amigo suyo de la infancia influenció en él para que se dedicara al bajo. En su adolescencia tocó en 31 bandas, cansado ya de tanta inestabilidad musical y del tedio de Seattle, y con una adicción ya grave a la heroína con 19 años, se marchó a Los Ángeles. 




Izzy Stradlin fue por así decirlo; el que más juicio tenía entre tanto yonqui alrededor, nació en el mismo año que Axl, y pasó su niñez y adolescencia también en Lafayette, pero al contrario que su amigo; pensaba que Lafayette tenía algo que la hacía mágica: "Hay un Tribunal y una universidad, un río y las vías del tren. Es un pueblo pequeño así que no había mucho que hacer. Manejábamos bicicletas, fumábamos hierba, nos metíamos en problemas, era muy parecido a Beavis y Butthead en realidad". Sus influencias musicales abarcaban a los Stones, Hanoi Rocks, Alice Cooper, Led Zeppelin y Aerosmith, pero paradojas de la vida; su influencia más notoria fue la de su abuela y la banda que ésta tenía con sus amigas, y no, no os cachondeéis nenas, es así. En el colegio Izzy demostró enseguida su poca pasión por los libros y su evidente pasión por la música, a través de una banda conoció al que a la postre sería su compañero de armas: Axl Rose, que según cuenta el propio Stradlin una vez lo vio corriendo delante de sus profesores por el pasillo, y una vez en manos de sus profesores, se deshizo en una serie de gritos, patadas y aspavientos que al propio Stradlin le hicieron gracia. También hablaba de la segregación social de la época: "En aquella época o eras un deportista o un drogado, nosotros no eramos deportistas, así que acabamos siendo amigos". Ya habían dos piezas encajadas en el puzzle, ahora faltaban los otros. Steven Adler nació en Cleveland, otro muchacho que tenía que afrontar los problemas que conllevaba ser totalmente diferente a los niños de su generación, pero que en la adolescencia tuvo la suerte de conocer -casualidades de la vida- al futuro guitarra de su futura banda de la forma más estúpida posible, parece ser que un día, Steven iba tranquilamente en su patinete hasta que se dio una hostia, entonces Slash, solícito y con esa confianza que a mí al menos sí me inspira, se le acercó con su mountain bike para preguntarle si estaba bien, poco después, ya en casa de Steven, le enseñaría unos acordes de guitarra, despertando así la pasión de Slash por las seis cuerdas. Slash en cambio no nació en Estados Unidos, como sus futuros compañeros, nació y pasó parte de su niñez en Inglaterra, donde disfrutó de las diversas comodidades que sólo una posición económica desahogada es capaz de dotar. Desde bien pequeño estuvo en contacto con el arte; su padre diseñaba cubiertas de discos, entre otros para grandes artistas como Neil Young y su madre; ropa para diversas empresas. Según cuenta, de crío era muy travieso, pero sin lugar a dudas, su mayor hazaña fue la de empezar a ser fumador con cinco años, fumar marihuana con siete años, y ser heroinómano con diez, administrándose cuidadosamente él mismo las dosis; todo un prodigio de la naturaleza, el hombre. Cuando su madre le presentó nada más y nada menos que al gran David Bowie, ya que la madre era la encargada de confeccionarle la vestimenta que el Duque Blanco llevaba en The Man Who Fell To Earth, descubrió que lo que quería ser es un artista de Rock n Roll. En 1977 se mudan a Los Ángeles debido a la separación de sus padres, el progenitor se cansó de las adicciones a los psicotrópicos y alucinógenos de su querida esposa y la mandó a paseo, rompiendo así la relación, tampoco él se veía capaz de hacerse cargo del chico, así que ¿La solución recurrente de muchos padres cuál es?, efectivamente, la abuela, ¿qué harían ellos sin el abuelo y la abuela?. Se dice que fue la abuela quien le enseñó a dominar el instrumento, pero el caso es que Slash dejó enseguida los estudios para ser un gran músico, con una pasión casi enfermiza que le llevaba a practicar doce horas al día temas de Pink Floyd, Led Zeppelin, Rory Gallagher, Rolling Stones, Eric Clapton, Jimmy Hendrix, Alice Cooper, Black Sabbath, Jeff Beck, Kiss y Ac/Dc. Ya en Los Ángeles, cansado de tocar en el metro y de tener que robar alcohol, decidió a hacer audiciones para las bandas locales de la ciudad, destacando precisamente una  para entrar en Poison, pero la frivolidad y el papel couche que tanto le agradaban a los chicos más edulcorados y lacados del Glam les conminó a desechar al rizos porque era demasiado feo. Lo que ignoraban Poison y Slash, es que tras esa negativa; propiciaron el nacimiento de los más grandes.


La historia de los Gunners no es muy diferente de la del resto de bandas que por aquella copaban las listas de éxitos y los gustos de los demás: hedonismo a discreción, y ganas de pasarlo bien. La banda siempre estuvo en clara contraposición con el glam rock de la época, por supuesto que había desfase, sustancias tóxicas y jolgorio para aburrir, pero también heroína y mucha mucha violencia, creándose una fama de tipos peligrosos incluso antes de ser mundialmente famosos. Vivieron los cinco en la misma casa habiendo hecho amistad tras sus experiencias en el underground angelino, como si de una especie de comuna anarquista se tratase,durante los periodos previos a la salida del disco. Famosos eran sus desmayos en los estudios de grabación debidos a sus adicciones. El cineasta Cecile B DeMille les proporcionó su casa para alojarse, ni que decir tiene que el grupo agradeció la caridad del dueño de la casa, destrozándola, con restos de heces en los lavabos, hamburguesas enmohecidas, mujeres esparcidas por todo el piso, ésa fue la fuerza oculta que inspiró al grupo para lanzar lo que lanzarían después: las drogas, las mujeres, las necesidades que el grupo pasaba, pues por falta de dinero pasaban días y días enteros sin comer, alimentándose muchas veces sólo a base de lo que sustraían de las tiendas de comestibles. Poco después, llegaría el ansiado contrato discográfico Ya con la financiación para el disco, muchos candidatos salieron a la palestra para orientar al grupo durante el proceso de grabación y ser los productores de las futuras estrellas. El primer productor fue nada más y nada menos que el líder de la banda más caliente del planeta, el "Kiss" Paul Stanley, quien en aquella época ya se nos había desmaquillado, y aparte de su faceta como frontman de su banda, estaba sumergiéndose en el mundo de la producción. Los gunners recibieron la noticia como a un chico al cual le regalan su primera consola, o se folla a su novia por primera vez, es decir, extasiados y radiantes de felicidad. Le llevaron a Paul unas maquetas que tenían grabadas y la discordia afloró nada más empezar la relación entre Stanley y Guns N Roses, éste sugirió que la banda metiera unos coros en Nightrain, para que ganara en ritmo y orientarla así al mainstream, pero Axl, que ya apuntaba maneras de soberbio y de arrogante incluso antes de ser famoso, le retiró la palabra al líder de Kiss, finalizando inmediatamente la relación profesional entre Paul Stanley y la banda, poco después, el cachondo de Slash según comentan, iba pregonando a los cuatro vientos que Stanley era homosexual, un marica de cuidado, y eso en un tío que siempre ha sido el líder de toda una generación de cock-rockers y cuenta con más historias de cama que otros ilustres de la truhanería y fanfarronería como Pipi Estrada, Julio Iglesias o Antonio Cassano, tuvo que ser cuanto menos, para desaparecer del mapa durante un periodo, acosado por la verguenza. Poco después sería Mike Clink quien se hiciera cargo de moldear sonoramente el álbum, del cual haría gala siempre de muy buenos recuerdos, pues según él; los gunners eran todo lo yonquis y borrachos que la gente quisiera, pero a la hora de trabajar; pocos como ellos. La banda siempre quiso que el disco tuviera un aroma clásico, querían emular a sus ídolos en cierto modo, por eso se encomendaron a Clink, quien manejaba los procesos de grabación antiguos como nadie debido a sus revolucionarios métodos, pero lo cierto es que su papel de productor trascendió más alla: se propuso la meta de de acabar de pulir a los cinco diamantes en bruto que tenía allí. A Axl le descubrió que él no se tendría que dedicar sólo a pegar gritos, podría ser un buen cantante si de verdad se lo propusiera, también centró muchos de sus esfuerzos en acoplar bien el binomio Rose-Slash, adaptándose uno a las líneas vocales de Rose, y el otro aprendiendo a trabajar sobre la inmensa melodía que Slash sacaba a las canciones, a petición de Clink, Slash trabajó mucho más los solos, exprimiéndose a sí mismo.




El productor tuvo mucho que ver en el sonido del disco, sus eficientes métodos de trabajo dieron resultado, pues consiguió el efecto deseado por todos, y sobre todo el de Axl: que allí estuvieran las influencias de los grupos clásicos que admiraban perennemente y el sucio y pegajoso punk del cual, Axl y Duff fueron fervientes admiradores. Oyendo el disco uno sabía que estaba ante algo grande, una total ruptura con todo lo anterior y el nacimiento de un nuevo orden donde ellos serían los tiranos musicales hasta su separación, porque ningún disco puede igualar un pistoletazo de salida como Welcome To The Jungle, la canción del sleazy por excelencia, incisiva, cortante y directa para sacudir los cimientos del universo, la banda había sacado a la luz el principio de canción más famoso de la historia del rock, el desgarrado grito de hard rock, el pegajoso y adictivo riff de Slash, los coros angelicales, y esa parte intermedia que recuerda al Sympathy For The Devil de los Stones y los parecidos con Steven Tyler a la hora de decir lo de "knees, knees". ¿Conocéis mejor tarjeta de presentación que ésta? Un excelente compendio de heavy, rock clásico y punk idóneo para relatar la cantidad de historias vividas por sus integrantes, desde sus infancias hasta su llegada a Los Ángeles. Cada punteo de Slash es un regalo para los oídos, una pequeña porción de arte que el guitarrista nos brinda cada vez que puede, puede estar muchas veces ahí, agazapado mientras Axl canta, pero siempre nos sorprende con algo nuevo, es un tío de recursos, It´s So Easy lo demuestra, otro derroche de energía y los timbales y redobles de Adler llevando en bolandas la canción. Axl se sale aquí, más que en Welcome To The Jungle si me apuráis, usando la técnica que posteriormente impostaría más a menudo en los Illusions, la de pasar de agudo a grave y viceversa como quien quiere la cosa, pocos mejor que él saben llevarse las canciones a su terreno. Nightrain era el vino barato que la banda bebía siempre, ante la falta de recursos. El comienzo es atronador e infernal, descargando electricidad por doquier, con otro ritmo guitarrero demencial y eficaz, cortesía de Mr Slash y Mr Izzy Stradlin: una de las mejores parejas que la historia del rock y las seis cuerdas nos ha legado, el puente que hay antes del estribillo, con ese Axl apretando los dientes con rabia, incitando a la revolución y a a la fiesta es apoteósico, con un minuto tres en el que todo se sale literalmente de madre, cuando sube revoluciones y Slash demuestra una vez más por qué es uno de los mejores guitarristas de los últimos veinte años, la fuerza motriz de esta canción es imparable, un oasis sonoro en el que da gusto perderse, una canción que refleja perfectamente el ambiente de Sunset Boulevard y sus clubes de alterne.  Ir a un concierto en aquella época de los Guns tenía que ser una explosión de júbilo y energía alucinante, pero yo pagaría gustosamente mucho dinero para poder escuchar una de las canciones más minusvaloradas y reconocidas de los Guns pero que ya es buena para decir basta: Out Ta Get Me, es elefantiásica y también se sale de madre, el riff es hiriente a más no poder, qué rayos suelta el del gorro, madre mía, maravilloso tema, el sleazy tomó forma y se llamó Out Ta Get Me, me pone muchísimo el estribillo, ese "They won´t touch me, you can´t tell me, I lose my head, I lose my eyes" ejecutado de forma sugerente por el pelirrojo, pero el de los rizos le vuelve a ganar la partida con uno de los solos más bestiales que he oído en mi vida, todo está aquí; Page, Richards, Perry... ni uno falta, el cambio de ritmo es para ponerle el broche de oro -como si hiciera falta a la canción-.




Mr Brownstone nos habla de la adicción a la heroína de Izzy con su escalonado y grandilocuente riff  y su chulo juguetón y divertido, pues aquí hay de todo, desde melodía, contundencia y peligrosidad hasta suavidad y delicadeza. Paradise City  tiene un suave inicio, con unas líneas melódicas preciosas y alegres, qué grande es ese estribillo, qué pegadizo  la cantidad de emociones mezcladas entre sí que sugiere, que grande es el ritmo de Stradlin y como se conforma todo poco a poco hasta que llega el pitido del silbato y todo el mundo a dar saltos y a desmadrarse, y con ello Slash y Axl; que parece que libera todo sus demonios y alegrías internas en ese "Take mee hooome", pero si la gente piensa que este tema te va a dar tregua durante un momento, mal vamos, porque lo que sucede a partir del minuto 4:35 es para descubrirse ante los enormes recursos del grupo. La cuasi jam-sessión de la banda es frenética, en el Monters Of Rock de 1988 murieron dos personas durante la actuación de los gunners, me apuesto lo que queráis a que fue en el mosh de Paradise City, es que te dan ganas de enchufar los altavoces y joder al vecindario a más no poder, Axl parece que va a echar la bilis de un momento a otro, y Slash vuelve a incendiarlo todo con unos solos de vértigo que harían palidecer a cualquier teórico de la guitarra. Un tema para degustar cuatro veces seguidas, y desmadrarse cuatro veces más, las que hagan falta. My Michelle habla sobre una novia que tuvo Axl. Michelle Young le pidió a Axl que le escribiera una canción tras haberse quedado fascinada por el Your Song de Elton John, Think About You nos da paso, y aquí señores, ponganse en pie, si son tan amables, porque lo que viene ahora no se puede plasmar sólo con palabras, es necesario oírla, memorizarla y recitarla hasta el hastío, porque Sweet Child O Mine debería ser patrimonio de la humanidad, como La Dama de Elche y esas cosas, conozco pocas canciones aparte de esa, en el mundo del rock que sean tan reconocidas, admiradas y alabadas incluso por gente que el rock se le da una higa, 24 años después todavía tiene la frescura y la emoción del primer momento, esa capacidad para que todos simulamos ser Slash, y ellas ser las destinatarias de las bellas palabras de Axl. Una pieza con una ejecución y sensibilidad pasmosa, con un solo de guitarra de Slash, que cómo decía ahí arriba, y perdóname una vez más, Jimmy, es el mejor solo de la historia de la música, una auténtica extensión de los brazos de Slash, que haría otra actuación en esta pista para enmarcar y sacar de quicio a los miles y miles de aficionados, estudiosos y críticos que intentan tocarlo y no pueden, preguntándose cómo hizo eso, cómo, cuándo y por qué. Nada más salir el single se coronó como número uno absoluto de forma incontestable, la historia de la canción nació del azar y de la casualidad caprichosa,  Slash estaba realizando un ejercicio de guitarra simple hasta que a Izzy le empezó a gustar y le acompaño, lo que ignoraban es que Axl, desde el piso de arriba de la casa donde vivían, ponía letra a todo lo que estaba oyendo, gestándose de esa manera, una de las mejores canciones de todos los tiempos.


You´re Crazy y Anything Goes te puede llevar a pensar que ya está, que ya lo han hecho en este disco, que lo que habías oído era descomunal, pero que con estos dos temas bajaban un poco el listón, quizás sí, pero entonces aparece mi favorita del Appetite junto con Sweet, con Rocket Queen no tengo otra que dar marcha atrás, ponerme los auriculares y darle volumen a los altavoces, porque Duff demuestra que es muy bueno, que no está sólo de testigo sonoro y da una auténtica lección con el bajo aquí, al igual que Steven y todos, que muestran un gran nivel, con otro riff musculoso y pegadizo de Slash. Ésta canción en el directo que dieron en Tokio, en el 92 siempre me trae buenos recuerdos, con ese Axl inspiradísimo, bailando y disfrutando a más no poder, con esos cambios de ritmo de batería so alucinantse, y el punteo del final que se marca Slash, acompañando el "Here I Am, and you´re Rocket Queen" de Axl me parece sencillamente genial, una canción solidaria, en la que se lucen todos sin excepción. Al igual que su morbosa y ardiente historia; Axl estaba grabando voces mientras que una de sus novias, Adriana, se frotaba con él, Los técnicos se olvidaron de darle al stop mientras la pareja se entregaba a los placeres de la carne y Axl incitaba a Adriana a que gimiera de verdad. Los dos acabaron retozando ahí mismo y los gemidos plasmados anécdótica pero brillantemente.


El disco tuvo una repercusión brutal, en diciembre de 1987 se emitía por primera vez el vídeo de Welcome To The Jungle gracias a la Mtv, el éxito del vídeo fue devastador, con miles de peticiones por parte de los usuarios, demandando la reitaración del vídeo. Appetite For Destruction también estuvo acompañado por la polémica, ya saben, la portada original -es que hasta la portada es incomensurable- que nos mostraba a un robot que acababa de violar a una chica, tuvo que ser cambiada por la mítica cruz con las cabezas de los miembros del grupo. Las ventas hoy día no hacen si no confirmar el aura de grandeza que tiene este disco, 33 millones de ejemplares a día de hoy, el disco debut más vendido de la historia. Herederos de una vasta herencia forjada entre los 60 y 70 , trazaron con este lanzamiento los parámetros que muchas bandas intentarían imitar, pero sin la diezmillonésima parte de éxito que estos colosos llegaron a obtener, callando a sus detractores -el disco tiene muchos "enemigos", aunque mucha gente piense que no- que acusaban a la banda de ser simplemente unos tíos con suerte y que habían disfrutado de un golpe de inspiración que posteriormente -según ellos- no volverían a alcanzar. Una obra capital de la música, que uno ha de escuchar una vez en su vida, como si de una peregrinación musical se tratara. Creo que no es necesario decir que es el mejor disco de los 80, uno de los 10 mejores de la historia, y si me apuráis hasta uno de los cinco mejores. Pero las listas van en gustos, ya se sabe, su misión es nunca contentar a nadie. 
Pero lo que se hizo aquí, no se volvió a ver cosa igual después, ni se volverá a ver, que son dos cosas. Algunos quizás me dirán que el Nevermind de Nirvana se le pudo asemejar en cuanto a impacto, quizás si, pero ésto es ya un milagro del rock. A día de hoy son 33 millones de discos,  y seguro que serán más, un debut que nadie igualará, y que pulverizó los debuts y muchos discos, no sólo de los senadores del rock n roll, sino de la música en general. Resumiendo: Aunque no os guste el hard rock, aunque odiéis a Axl profundamente, aunque vuestro amigo gafapasta os haya dicho que Axl no es cool y que Coldplay molan más, si no lo tenéis id a comprarlo, maldita sea, el dogma de fe del Appetite For Destruction sólo es comparable al Misterio de la Santísima Trinidad y a la famosa frase de Descartes de: Appetite For Destruction luego existo.



22 comentarios:

romeo24 dijo...

Enorme entrada. No tengo más que decir...
Me parece cuanto menos curioso que Guns y U2 sean tus grupos favoritos tío... porque también son los míos xD

Alex Noiser dijo...

Eso es que estamos hecho el uno para el otro, tío. xDDDD

Aitor Fuckin' Perry dijo...

Diantre, eso de la abuela de Izzy Stradlin no lo sabía. Bueno, colosal reportaje, el que no se lo lea porque es muy largo merece la excomunión y un exilio a la Isla de los Famosos de por vida. Lo de Slash y eso de que empezó a fumar de niño y tal me suena más a fantasmada total. Sólo falta una cosa que mola y creo que se ha colado (Aunque lo mismo sí está... qui'cir, me he tirado como media hora leyendo, he perdido diotrías y todo): antes de que les fichase el bueno de Tom Zutaut Axl lo apalabró con una ojeadora de Chrysalis. Le dijo que si se paseaba desnuda por la calle fichaban con ella. La mujer no lo hizo y se fueron a casa Geffen. El dinero lo llevaban en las botas sin ir más lejos. Miles de dólares ahí metidos por lo peor de Los Ángeles. Te gigarecomiendo, bueno, a todos los lectores, 'Reckless Road', un superlibro sobre la gestación del mejor debut de todos los tiempos:

http://www.amazon.com/Reckless-Road-Making-Appetite-Destruction/dp/0979341876

Ah, ya desvariando, el solo de 'Alive' me parece a la altura. Y 'Ten' es el mejor debut de los 90', sobre todo ahora que está remasterizado, que el sonido original era una cagarruta. ¿Alguien se imagina el 'Appetite...' remasterizado? Jarl, este disco sonará igual de brutal en el 2458.

Alex Noiser dijo...

Hombre, como fan de Pearl Jam que soy, considero el Ten como una sacrosanctitas del Rock n Roll y es un disco que cuando tenga 40 años será elevado a la categoría de clásico como un Sticky Fingers o un Are You Experencied?.

Pero pese a tener grandísimas canciones, pienso que está un peldaño por debajo de éste. Qué decir Aitor, gracias por comentar, aportar tu punto de vista, y dejarme el enlace del libro. Últimamente sólo leo biografías xD.

stiffler dijo...

me mosquea muchísimo lo poco reconocido que está Izzy, parece que no exista, y los temas que compuso él eran casi siempre los mejores. gran entrada!

Tyla DeVille dijo...

Fueron una banda fundamental en mi adolescencia. Aunque, para serte sincero, ahora los tengo un poco daos de lao.

Es curioso como siempre dieron de lado, de cara a sus shows, dos de mis preferidas: "Think About You" y "Anything Goes", que me parecen dos temazos de aquitespero.

Por cierto, mi gunner favorito (momento quinceañero púber ON) en solitario es Duff, por el rollo punky y post generación X que gasta, supongo.

Terminaré estas líneas diciendo que no hubo banda en Seattle digna de compararse con estos pistoleros Angelinos.

Rock On!

Vinny Gonzo dijo...

iba a decir algo, pero acabo de ponerme Paradise city a toda cebolla y se me ha olvidado... ah, sí, que la tía de la primera foto me pone muy cerdo

pero vamos que eso, discazo del copón

tekah shurhand!!

PD: yo diría que el Ten es Jesucristo y el Appetite Dios
PD2: sí, sí, Metallica teloneros de Guns n' Roses xD

Lou dijo...

me tiro dos horas escribiendo un coment, y va y se borra, pues nada que me he cabreado...y to pa decir que tenemos los mismos gustos...y darte un peazo saludo de echar patrás

Kinski dijo...

Y que todavía haya gente que se chotea de ellos...
Infieles!!!!!!!!!
Bromas a parte me gustaría saber a donde hubiera llegado la banda si en lugar de los Illusions hubieran grabado un disco en la línea del Apettite, es decir mas Paradise City y menos Don't Cry.

Saludos.

Lou dijo...

sabes que iba a poner guns and roses despues de estar por aquí y he terminado poniendo king of lion...que cosas, no?

bukowski??...g-u-a-u

bitelino dijo...

Sí lo confieso, yo he ensayado el contoneo made in Axl, pero porque iba disfrazado de él y lo exigía en guión. Disfraz que pienso repetir sin duda, pillas fijo! jaja
Me ha resultado emocionante leerlo sí señor, no me sabía yo la intrahistoria de como se conocieron y tal... y del disco que carallo voy a decir, tú lo has dicho todo ya. Además coincido contigo en un detalle muy importante, Rocket Queen es la mejor canción del disco, casi la mejor de los 80, casi! xD
Por cierto a mi también me huele mal eso de fumar con 5 añitos y pincharse con 10, cheira (huele mal) que se dice por aquí!
Ni que decir tiene que en cuanto acabe con el Be Here Now que estoy escuchando ahora mismo me lo pongo, es más el vecino me está tocando lo cojones con sus obras, voy a contraatacar con el Paradise City que fijo que le cunde. xD

Erik dijo...

El mejor de lejos, pero de muuuuuuuy lejos. El que tengo más rallado. Si fuese una chica sería una tía macizorra, pero macizorra macizorra con una camiseta de Hanoi Rocks medio rota, el maquillaje justo pero bien puesto, unos pantalones de cuero que apretan más que, qué se yo y... y... la tía buena/peligro andante perfecta. Demasiado lejana, tan perfessta que duele xD

Este disco es perfecto, sólo tiene un fallo: sólo doce canciones. Pero perfectamente colocadas, puedes escucharlas por separado o seguido, que siempre te lleva por donde quiere: al putoamismo.

Se nota que adoro esta obra de arte callejero no? xD Entre mis 3 favoritos fijo.

Un saludo tíos!

Alex Noiser dijo...

Sí, la verdad es que en la música no hay consenso -no lo hay en el mundo, cuanto menos en la música- pero creo que aunque pienses que Guns N Roses es un grupo sobrevalorado, o que simplemente no te gusta: Appetite es un hito del rock n roll, un dogma de fe a la altura del Zeppelin IV o de un Who´s Next.

Lou dijo...

jajjajajja....con entradas como ésta, me echas a mi la culpa de tu explayamiento...ajajjajajjajaj

Anónimo dijo...

Pek3 dijo...

Madre mia colega... Un urra por ti de verdad que pedazo de entradon, sin duda si no es el mejor de todos los que habeis hecho de los 3 mejores.
En primer lugar aqui publicamente me encantaria darte las gracias en mayusculas "GRACIAS" por incitarme, moverme, enseñarme (o como cojones lo quieras llamar) a estos gigantes de la musica en general. Ni que decir tiene que el primer disco que me compre fue este diamante.
Esque es perfecto (casi casi lo pongo a la altura del Masters of puppets no es broma xD)teniendo en cuenta que es el debut es mucho mas bestial.
En segundo lugar odio que Axl sea como es y nos haya jodido muchos mas años de exitazos de estos fuckers y nunca mejor dicho.
Y en tercer lugar tb decir que me he reido bastante tb xD apoyo esa opinion de la fantasmada de slash y sus comienzos tan prematuros en la droga no me lo creo ni del palo vamos, aunque se que no es invencion tuya claro.

Entradote hardrockero de mi picha en tu agujero jajaja putos larva fecal a ver cuando os haceis una entrada de ellos xD.

Larga vida a los Guns uno de los grandes de la musica sin duda.

Un besito en la cuca. -Pek3-

Japuff.. dijo...

Ei!!! pues sí, es un grande, y la canción a mí es que me genera un estado de descontrol brutal, y me encanta. He pululado un poquito por vuestro rincón y ya he visto que teneis mucho que ofrecer,así que os comunico que desde ahora mismo tienes una admiradora-seguidora más! jaja Haber si me culturizais un poco músicalmente que estoy muy atontada últimamente!!! No enserio,es una gozada encontrar gente así, sobretodo para gente como yo, bastante límitada y tal.

( Por cierto,Gracias por los ánimos de éxamenes; a veces uno tiene que despotricar un poco para quitarse el estrés de encima jaja)
Un saludo!!

Sergio dijo...

Pues sí, el álbum lo merecía no solo por inspirar el nombre del blog sino por méritos propios.
Discazo sin duda, un antes y un después en la música de los Guns.

Excelente entrada, y trabajadísima.
Perfecta!

Dante dijo...

No puedo estar mas de acuerdo. Excelente entrada. Mi madre se horrorizo con la portada del Appettite, todavía me rió cuando lo recuerdo.
Un saludo.

Johnny Dibud dijo...

Aunque reconozco que nunca he sido mucho de los Guns, siempre me gustó este disco además de que creo que Sweet Child o'Mine está entre las más grandes. En lo que tienes muchísima razón es en lo de su repercusión y que las ventas a través de los tiempos lo han situado en uno de los grandes. Coincido también en esa interesante apreciación de que lo de Nirvana fue un milagro de cómo sucedió. Saludos.

Nortwinds dijo...

joder,y yo pensaba que era fan de los gunners, madre mia, a tus pies colega, a tus pies, menuda entrada te has marcado, yo creci con estos tipos y ese disco, 15 tacos tenia cuando salio y me rompio los esquemas, me demostro que el hard rock era algo mas que ese sonido azucarado que venia de los states

salud

Anastasia dijo...

¡Pedazo de entrada!
Ya me extrañaba a mí que no saliese este disco por este blog... Realmente lo merece.

Es también uno de mis favoritos (y, por supuesto, mi favorito de los Guns).

En el texto cuentas muchas cosas curiosísimas... Algunos datos los conocía, pero otros...
no sabía que le debiésemos tanto a las abuelas de Izzy y Slash.

En fin, sólo decirte que has conseguido que en estos momentos esté escuchando el disco de principio a fin, que lo tenía bastante olvidado. Y eso es imperdonable.

Gracias por tus palabras, por hablar de una banda tan genial (aunque a veces, desde mi punto de vista, tiendas a la exageración).
¡Un beso!

Alex Noiser dijo...

Jaja, gracias por las palabras. Pues sí, le debemos mucho a las abuelas de los susodichos, ellas también hicieron el Appetite. Respecto a la exageración, con este disco es cierto que lo mitifico mucho, pero es que madre mía, como para no hacerlo! Qué se le va a hacer, la pasión me ciega jaja.

Un besote!