Sin embargo, hay otra variedad de gilipollas, más vocacional, más de andar por casa. Más ordinaria, por así decirlo. Hablo del gilipollas por vocación, por gusto, por divertimento, hay gente que se divierte metiéndose petardos en el culo y grabándose para salir en internet, hay gente que se divierte haciendo el imbécil sobre una moto a gran velocidad, exponiéndose a comerse un contenedor, como los canis gilipollas de 15 años, pero no, hay otra variedad de gilipollas vocacional: la del que se esfuerza día a día en dar un pasito hacia delante en su anorexia mental y se empeñan en avanzar paso a paso en su inutilidad y gilipollez. Esos gilipollas aficionados, ociosos dan origen a su vez a un fenómeno paranormal como pueda ser la pseudo-gilipollez, una variante hortera o casposa de la otra. Lo malo y lo bueno de esto que os acabo de decir, os lo podéis encontrar en cualquier ámbito: actores, políticos, músicos, sindicalistas, periodistas -reyes del gilipolleo más absoluto- o simplemente, gente de la calle, ahí están con una sonrisa de cabo a rabo, contaminándolo todo. ¿Políticos? ¿Cómo no recordar al retrasado mental de Pepiño Blanco? Ese hombre que decía conceto, en vez de concepto, o la orco retrasada mental de Leire Pajín, que pareció venida de las Minas de Moria en vez del coño de su madre, ¿qué me decís de la zorra de Bibiana Aido? Que acuñó la frase famosa de que un feto de seis meses era un ser vivo, pero no un ser humano. ¿Qué me decís de aquellos actores, parásitos, secuaces de la ceja, amiguitos de Zapatero, expertos en criticar la situación económica, declararse liberales de izquierdas mientras toman el sol en su chalet de La Moraleja o en su ático de Gran Vía, o en su piso de Tirso de Molina? Gilipollas hay en todos sitios, afortunadamente, y en España hay tantos, que una ardilla podría recorrer el país en una hora saltando de tonto en tonto.
Y mi madre diciéndome que estudiara Derecho en Murcia, ¡Ja!
El mundo de la música no es ajeno, ni mucho menos a este fenómeno, tenemos a Alejandro Sanz, hablando de la burbuja inmobiliaria en su chalet de Miami, un gilipollas que ha vivido toda su vida del Corazón Partío y del Amiga Mía, y que la última vez que cantó bien fue cuando Zapatero hizo una política económica con criterio: es decir, nunca. Tenemos a Ana Belén y a Victor Manuel: la primera lleva toda su vida viviendo de cantar la mierda esa de la Puerta de Alcalá, mientras que el Ministerio de Cultura usaba sus piños a modo de excavadora para ver si encontraban reliquias fenicias o algún indicio de la desaparición de la Atlántida. Tenemos al Robe, de Extremoduro, conocido perroflauta y disidente en otros tiempos y que ahora le lame los calzoncillos con palominos a Loquillo, Teddy Bautista y a Ramoncín, es decir, al núcleo duro de la SGAE, el mismo que cantaba Estado Policial, Jesucristo García, el mismo que mandó a la policía a que desalojaran a veinte muchachos que estaban en el césped, fuera del recinto viendo a lo lejos el concierto, pero claro, todos somos de izquierdas y tal porque en este puto país de mierda, de demagogos y de hijos de puta hay que ser políticamente correcto; y como no lo seas, eres un facha de mierda o un nazi. En el rock también hay tontos a expuertas, y bocazas, y correividiles de tercera categoría. Por ejemplo: detesto con toda mi alma a Thom Yorke, ¿por qué?, por esa imagen de tío místico que parece que está aburrido de la vida y parece que está leyendo un libro de Paulo Coelho en vez de cantar. Odio a Chris Martin, ¿por qué? Porque es pretencioso y emociona su voz tanto como la de aplastar a un mapache con una aspiradora, además, ese rollo pseudo-Bono que se lleva, en plan salvador de la humanidad, unido a su facilidad para el plagio, hace que me den ganas de que un caballo garañón se le endiñe por el ojete. No os preocupéis, la lista continua. Es larga y larga.
No puedo con Paul McCartney, me cae mal, no sé por qué, pero no puedo con él. John Lennon me parece el mito sobrevalorado por excelencia del siglo XXI, ¿que hizo el cara mújol aparte de Imagine? Salir con la fea de Yoko Ono, que todavía no sabemos si es un hombre o el producto de una malformación del feto. Me cae mal George Harrison, en serio, me parece un buen músico, el mejor de los Beatles, pero no sé por qué tenía que criticar a Oasis gratuitamente diciendo que no eran buenos, y los cracks de los Gallagher se lo explicaron: "Harrison siempre ha sido el más callado de los Beatles y el más pringado, así que no sabe lo que dice". Me cae mal Elton John, la típica maricona locaza que se compra bolsos de Gucci y que se ofende a la más mínima, eso sí, es un músico excepcional. Me cae mal Sid Vicious y Johnny Rotten, dos yonquis de la vida que en España serían reponedores del Mercadona y que vivieron toda la vida de un jodido disco. ¿Qué pollas ha hecho Vicious para ser un héroe? ¿Meterse un chute y morir de sobredodis? ¡Oh, Habemus Papa! ¿Quién coño es Rotten para insultar a Ozzy? De hecho, ¿quién coño es Johnny Rotten? Un fogonazo de gloria y !plas! Al retrete, Keith Richards, cuando acabó la fiebre punk lo expresó bien claro: "¿Dónde están esos punks rebeldes que decían que iban a acabar con nosotros, ¿dónde está Rotten?". Me cae mal Grohl, toda su jodida vida viviendo de Cobain, y no vive de Novoselic porque no puede, porque los Foo están sobrevaloradísimos. No soporto a Bellamy, de Muse, un tío con carisma, personalidad al principio, pero un día se cree Freddie Mercury, otro día Syd Barret y al otro Bono. ¿Por qué hostias sacas un vídeo imitando los mensajes subiliminales del Zoo Tv de U2?
Pero en cambio, Axl Rose me cae bien, es gilipollas, pero es un gilipollas muy listo y con carisma, inventó el modelo de cantante esquizofrénico en el escenario con calzoncillos turbo packer que aprietan la huevada. También inventó el concepto de frontman que se lanza a alguien que le graba y le da de hostias, por no hablar de sus oscuras aficiones: mandar a dormir a su novia en un cajón de arena, partirle un plato en la cabeza a Tommy Hilfiger, ser detenido por malos tratos, cargarse a la banda de rock más grande de los últimos 25 años, pero Axl mola, es bipolar. Yo ya lo he dicho, yo pagaría una millonada por leer una biografía de Axl, está más loco que Slash y leer sus reflexiones sobre la humanidad, política, sexo, mujeres y actualidad sería cuanto menos bizarro, Punset a su lado sería un mendigo.
Luego está Vince Neil, vocalista de Motley Crue, autor de frases como: Tommy Lee puede ser el tío más simpático del mundo. Su único problema es que le da tanto miedo no caerle bien a la gente que miente constantemente para intentar quedar bien. Así es como ha sido siempre y así es como será siempre. Es un camaleón. Si algo se pone de moda, eso es lo que quiere ser. Si lo último es el hip hop, quiere ser rapero. Si lo último es el punk, quiere ser punkarra. ¡Coño, si Tommy tuviese tetas, sería una Spice Girl! Presentar a Vince a estas alturas no tiene precio, ni razón de ser. No tiene cuello, tiene afición por la silicona y tiene como hobby conducir borracho y cargarse a los copilotos, pero aún así es un buen hombre, me cae bien, siempre sale con muchachas de buen ver, te recuerda siempre que estudias Derecho, o que estás en paro mientras él gana millones de dólares por hacer el idiota y se zumba a mujeres que tú ni yo nos zumbaríamos nunca, pero bueno, es lo que hay. Os preguntaréis el motivo de por qué esta entrada. La razón de ser es simple y llanamente que entre Axl y Vince hubo un enfrentamiento que aún perdura, bueno, que perdura aún en la mente de Vince, ya que todavía sigue retando a Axl en programas de televisión, mientras que a éste se le olvidó hace mucho tiempo, ya sabéis, tonterías de juventud y todo eso.
¿Cuál fue el origen de esta pelea? Pues a eso voy, a contaros uno de los episodios más cachondos entre los tíos más malotes y duros del hard rock. Porque eran los más malos, otros como Bon Jovi hacían canciones como Bed Of Roses, pero bueno, ese es otro cantar. Todo comenzó por una chica llamada Sharise. Sharise era la típica luchadora de barro: rubia, buenas tetas, cuerpo brutal y musculoso. Cuando las chicas del Tropicana iban a casa de Vince a luchar para sus amigos, ella era siempre la que peleaba con más fiereza, ganaba y además convencía, era precisamente el tipo de tías que le ponían palote al bueno de Neil. Cuando empezaron a salir juntos, dejó ella de bailar. En vez de eso, desarrolló una adicción a los bolsos que a Vince le costaba más de veinte mil de los grandes al mes. Y en vez de luchar con otras tías, se peleaba con el bueno de Vince. Antes de que Dr. Feelgood saliera a la venta, reunieron a unos cuantos de sus amigos para hacer rafting por el río Snake, en Idaho, durante diez días. Fue el mejor modo que se me ocurrió para mantenerme sobrio y alejarme de Sharise, el teléfono, el grupo, los bares. Todo era sol, rápidos y ejercicio físico. Tan pronto como volvieron a la civilización, Vince llamó a su chica y ésta la contestó hecha un mar de lágrimas. Declaró que Izzy Stradlin le había intentado meter mano en un famoso club angelino. Al parecer, el guitarra rítmica de Guns N Roses iba tan borracho que lo mismo podría haber tocado un culo que un rabo. Sharise se defendió, diciendo que era novia de Vince, que le quitara las manos de encima. Entonces, Stradlin la agarró de la camiseta y se la bajó de un tirón. Sharise le dio un bofetón a Izzy, y éste respondió con una suculenta patada de karate en el estómago que dejó a la pobre chica sin aliento, con todo el mundo atónito presenciando la escena. Vince se juró a sí mismo que iba a matar a Stradlin. A Vince, para relajar el ambiente le dijeron que su disco estaba en el número uno -el Dr. Feelgood- pero él pasaba olímpicamente de todos. No se sentía tan humillado desde que una panda de moteros se propasaron con una ex novia suya llamada Beth y con Lita a la salida de un bar. Pero Izzy no era un motero. Era el guitarrista de Guns N Roses, el mismo grupo al que los Crue habían llevado de teloneros durante la gira del Girls Girls Girls cuando no eran nadie, según el propio Vince. Por aquella época, Neil contaba que los Gunners eran majos y que Axl era un tío tímido y un poco inocente con el que se lo pasaba bien. Pero se estaba empezando a creer sus recortes de prensa y se sentía Dios sobre la capa de la tierra, aquel tío que se supone que era amigo de nuestro querido Vince se atrevía a faltarle el respeto a Sharise.
Stradlin había elegido el momento menos idóneo para tocarle las pelotas a Mr. Vince, porque sólo faltaban dos semanas para que se celebraran los MTV Video Music Awards en el Universal Amphitheater. Durante la ceremonia, dejó a los Crue esperando en sus limusinas y se dedicó a merodear por el backstage mientras Guns N Roses tocaban con Tom Petty. Cuando Izzy bajó del escenario, era un cruce entre Eric Soltz en Máscara y Neil Young, yo estaba esperándole.
-¿Tuviste los cojones de darle una hostia a mi mujer?
-Coño, ¿y qué? -escupió él.
Toda la sangre de mi cuerpo fluyó hacia mi mano y le metí un puñetazo. Le di de lleno en toda la cara. Cayó al suelo como una vaca derribada.
Fred Saunders le agarró de los brazos.
¡Como vuelvas a tocarla te mato, hijoputa! -le grité al postrado cuerpo de Izzy mientras Fred me alejaba a rastras.
Me lo acudí de encima y caminamos hacia la puerta para escapar de allí. Pero antes de haber alcanzado la salida, Axl llegó gruñendo desde atrás como un dóberman demasiado vestido.
-¡No huyáis, hijosputas, voy a mataros, coño! -gritó a nuestras espaldas.
Me di la vuelta. Tenía la cara sudada y retorcida
-Venga, cabrón, sal a la calle -le dije. Y lo decía completamente en serio. La sangre aún corría por mis puños. Axl me miró y gritó como una putilla:
-Mira, no vuelvas a meterte con los de mi grupo, ¿vale?-y se dio media vuelta.
Después, Axl lanzó repentinamente una campaña mediática centrada en mí. Si yo hubiera sido un disco, habría vendido un millón de copias. En todos los artículos que leía, cada vez que encendía la tele, me lo encontraba afirmando que había golpeado a Izzy y que llevaba insultando a Guns N Roses desde hacía años, y jurando que me pondría en mi lugar, que no era sino a dos metros bajo tierrra. Era como si el Rock n Roll se hubiera convertido en la Federación Mundial de Lucha Libre.
Para Vince fue toda una traición, tenía todo el derecho del mundo a darle una patada en el culo a Stradlin, algo que no tenía que ver con Axl. Durante la gira del Girls, Rose recurrió a Neil cada vez que le dolía la garganta y él le había enseñado los trucos que había desarrollado para ser capaz de cantar tras pasar una noche destrozándose las cuerdas vocales. Ahora le enviaba mensajitos con instrucciones para que se encontraran en Venice Beach o en Tower Records en Sunset. Y a pesar de que se trataba de un modo completamente infantil de resolver sus diferencias, Vince se presentó en todas las ocasiones, porque lo único que que en aquel momento podría haberle dado más satisfacción a Vince, incluso más que tener un disco en el número uno era partirle la cara a Axl Rose. Pero la cosa es que Axl nunca apareció, y llegó hasta tal extremo que, cada vez que organizaba una pelea en algún sitio, Vince se limitaba a enviar a alguien de explorador con instrucciones de llamarlo si Axl aparecía. Quizás algún otro lo habría dejado correr, pero estaba cabreado: aparecía en la sala de prensa como si fuera el rey del mundo, diciendo que Neil no sabía pelear y que él era cinturón rojo de esto y lo otro. Pero en la vida real, era un gallina incapaz de respaldad sus palabras. Así que finalmente salió en la MTV con un mensaje para él: Vince dijo que si Axl quería pelear con él debía hacerlo delante de todo el mundo. Propuso una noche de lunes -la noche de los combates- en el Forum. Pelearían durante tres rounds y así el mundo podría ver quién era el mariquita. Vince estaba más que dispuesto. Ya ni siquiera le importaba Izzy. Ya le había puesto en su sitio. Incluso fue a verlo y a disculparse por lo de Sharise. En cuanto a Slash y Duff, siguieron siendo amigos de Vince después de todo eso; sabían perfectamente lo gilipollas que era su cantante. Estaba deseando darle una paliza a aquel mierdecilla y cerrarle la boca para siempre, pero nunca obtuvo respuesta por su parte; ni aquel día, ni aquel mes, ni aquel año, ni aquel siglo, pero eso sí: Vince aún se la tiene jurada a Axl.
No puedo con Paul McCartney, me cae mal, no sé por qué, pero no puedo con él. John Lennon me parece el mito sobrevalorado por excelencia del siglo XXI, ¿que hizo el cara mújol aparte de Imagine? Salir con la fea de Yoko Ono, que todavía no sabemos si es un hombre o el producto de una malformación del feto. Me cae mal George Harrison, en serio, me parece un buen músico, el mejor de los Beatles, pero no sé por qué tenía que criticar a Oasis gratuitamente diciendo que no eran buenos, y los cracks de los Gallagher se lo explicaron: "Harrison siempre ha sido el más callado de los Beatles y el más pringado, así que no sabe lo que dice". Me cae mal Elton John, la típica maricona locaza que se compra bolsos de Gucci y que se ofende a la más mínima, eso sí, es un músico excepcional. Me cae mal Sid Vicious y Johnny Rotten, dos yonquis de la vida que en España serían reponedores del Mercadona y que vivieron toda la vida de un jodido disco. ¿Qué pollas ha hecho Vicious para ser un héroe? ¿Meterse un chute y morir de sobredodis? ¡Oh, Habemus Papa! ¿Quién coño es Rotten para insultar a Ozzy? De hecho, ¿quién coño es Johnny Rotten? Un fogonazo de gloria y !plas! Al retrete, Keith Richards, cuando acabó la fiebre punk lo expresó bien claro: "¿Dónde están esos punks rebeldes que decían que iban a acabar con nosotros, ¿dónde está Rotten?". Me cae mal Grohl, toda su jodida vida viviendo de Cobain, y no vive de Novoselic porque no puede, porque los Foo están sobrevaloradísimos. No soporto a Bellamy, de Muse, un tío con carisma, personalidad al principio, pero un día se cree Freddie Mercury, otro día Syd Barret y al otro Bono. ¿Por qué hostias sacas un vídeo imitando los mensajes subiliminales del Zoo Tv de U2?
Pero en cambio, Axl Rose me cae bien, es gilipollas, pero es un gilipollas muy listo y con carisma, inventó el modelo de cantante esquizofrénico en el escenario con calzoncillos turbo packer que aprietan la huevada. También inventó el concepto de frontman que se lanza a alguien que le graba y le da de hostias, por no hablar de sus oscuras aficiones: mandar a dormir a su novia en un cajón de arena, partirle un plato en la cabeza a Tommy Hilfiger, ser detenido por malos tratos, cargarse a la banda de rock más grande de los últimos 25 años, pero Axl mola, es bipolar. Yo ya lo he dicho, yo pagaría una millonada por leer una biografía de Axl, está más loco que Slash y leer sus reflexiones sobre la humanidad, política, sexo, mujeres y actualidad sería cuanto menos bizarro, Punset a su lado sería un mendigo.
Luego está Vince Neil, vocalista de Motley Crue, autor de frases como: Tommy Lee puede ser el tío más simpático del mundo. Su único problema es que le da tanto miedo no caerle bien a la gente que miente constantemente para intentar quedar bien. Así es como ha sido siempre y así es como será siempre. Es un camaleón. Si algo se pone de moda, eso es lo que quiere ser. Si lo último es el hip hop, quiere ser rapero. Si lo último es el punk, quiere ser punkarra. ¡Coño, si Tommy tuviese tetas, sería una Spice Girl! Presentar a Vince a estas alturas no tiene precio, ni razón de ser. No tiene cuello, tiene afición por la silicona y tiene como hobby conducir borracho y cargarse a los copilotos, pero aún así es un buen hombre, me cae bien, siempre sale con muchachas de buen ver, te recuerda siempre que estudias Derecho, o que estás en paro mientras él gana millones de dólares por hacer el idiota y se zumba a mujeres que tú ni yo nos zumbaríamos nunca, pero bueno, es lo que hay. Os preguntaréis el motivo de por qué esta entrada. La razón de ser es simple y llanamente que entre Axl y Vince hubo un enfrentamiento que aún perdura, bueno, que perdura aún en la mente de Vince, ya que todavía sigue retando a Axl en programas de televisión, mientras que a éste se le olvidó hace mucho tiempo, ya sabéis, tonterías de juventud y todo eso.
¿Cuál fue el origen de esta pelea? Pues a eso voy, a contaros uno de los episodios más cachondos entre los tíos más malotes y duros del hard rock. Porque eran los más malos, otros como Bon Jovi hacían canciones como Bed Of Roses, pero bueno, ese es otro cantar. Todo comenzó por una chica llamada Sharise. Sharise era la típica luchadora de barro: rubia, buenas tetas, cuerpo brutal y musculoso. Cuando las chicas del Tropicana iban a casa de Vince a luchar para sus amigos, ella era siempre la que peleaba con más fiereza, ganaba y además convencía, era precisamente el tipo de tías que le ponían palote al bueno de Neil. Cuando empezaron a salir juntos, dejó ella de bailar. En vez de eso, desarrolló una adicción a los bolsos que a Vince le costaba más de veinte mil de los grandes al mes. Y en vez de luchar con otras tías, se peleaba con el bueno de Vince. Antes de que Dr. Feelgood saliera a la venta, reunieron a unos cuantos de sus amigos para hacer rafting por el río Snake, en Idaho, durante diez días. Fue el mejor modo que se me ocurrió para mantenerme sobrio y alejarme de Sharise, el teléfono, el grupo, los bares. Todo era sol, rápidos y ejercicio físico. Tan pronto como volvieron a la civilización, Vince llamó a su chica y ésta la contestó hecha un mar de lágrimas. Declaró que Izzy Stradlin le había intentado meter mano en un famoso club angelino. Al parecer, el guitarra rítmica de Guns N Roses iba tan borracho que lo mismo podría haber tocado un culo que un rabo. Sharise se defendió, diciendo que era novia de Vince, que le quitara las manos de encima. Entonces, Stradlin la agarró de la camiseta y se la bajó de un tirón. Sharise le dio un bofetón a Izzy, y éste respondió con una suculenta patada de karate en el estómago que dejó a la pobre chica sin aliento, con todo el mundo atónito presenciando la escena. Vince se juró a sí mismo que iba a matar a Stradlin. A Vince, para relajar el ambiente le dijeron que su disco estaba en el número uno -el Dr. Feelgood- pero él pasaba olímpicamente de todos. No se sentía tan humillado desde que una panda de moteros se propasaron con una ex novia suya llamada Beth y con Lita a la salida de un bar. Pero Izzy no era un motero. Era el guitarrista de Guns N Roses, el mismo grupo al que los Crue habían llevado de teloneros durante la gira del Girls Girls Girls cuando no eran nadie, según el propio Vince. Por aquella época, Neil contaba que los Gunners eran majos y que Axl era un tío tímido y un poco inocente con el que se lo pasaba bien. Pero se estaba empezando a creer sus recortes de prensa y se sentía Dios sobre la capa de la tierra, aquel tío que se supone que era amigo de nuestro querido Vince se atrevía a faltarle el respeto a Sharise.
Stradlin había elegido el momento menos idóneo para tocarle las pelotas a Mr. Vince, porque sólo faltaban dos semanas para que se celebraran los MTV Video Music Awards en el Universal Amphitheater. Durante la ceremonia, dejó a los Crue esperando en sus limusinas y se dedicó a merodear por el backstage mientras Guns N Roses tocaban con Tom Petty. Cuando Izzy bajó del escenario, era un cruce entre Eric Soltz en Máscara y Neil Young, yo estaba esperándole.
-¿Tuviste los cojones de darle una hostia a mi mujer?
-Coño, ¿y qué? -escupió él.
Toda la sangre de mi cuerpo fluyó hacia mi mano y le metí un puñetazo. Le di de lleno en toda la cara. Cayó al suelo como una vaca derribada.
Fred Saunders le agarró de los brazos.
¡Como vuelvas a tocarla te mato, hijoputa! -le grité al postrado cuerpo de Izzy mientras Fred me alejaba a rastras.
Me lo acudí de encima y caminamos hacia la puerta para escapar de allí. Pero antes de haber alcanzado la salida, Axl llegó gruñendo desde atrás como un dóberman demasiado vestido.
-¡No huyáis, hijosputas, voy a mataros, coño! -gritó a nuestras espaldas.
Me di la vuelta. Tenía la cara sudada y retorcida
-Venga, cabrón, sal a la calle -le dije. Y lo decía completamente en serio. La sangre aún corría por mis puños. Axl me miró y gritó como una putilla:
-Mira, no vuelvas a meterte con los de mi grupo, ¿vale?-y se dio media vuelta.
Después, Axl lanzó repentinamente una campaña mediática centrada en mí. Si yo hubiera sido un disco, habría vendido un millón de copias. En todos los artículos que leía, cada vez que encendía la tele, me lo encontraba afirmando que había golpeado a Izzy y que llevaba insultando a Guns N Roses desde hacía años, y jurando que me pondría en mi lugar, que no era sino a dos metros bajo tierrra. Era como si el Rock n Roll se hubiera convertido en la Federación Mundial de Lucha Libre.
Para Vince fue toda una traición, tenía todo el derecho del mundo a darle una patada en el culo a Stradlin, algo que no tenía que ver con Axl. Durante la gira del Girls, Rose recurrió a Neil cada vez que le dolía la garganta y él le había enseñado los trucos que había desarrollado para ser capaz de cantar tras pasar una noche destrozándose las cuerdas vocales. Ahora le enviaba mensajitos con instrucciones para que se encontraran en Venice Beach o en Tower Records en Sunset. Y a pesar de que se trataba de un modo completamente infantil de resolver sus diferencias, Vince se presentó en todas las ocasiones, porque lo único que que en aquel momento podría haberle dado más satisfacción a Vince, incluso más que tener un disco en el número uno era partirle la cara a Axl Rose. Pero la cosa es que Axl nunca apareció, y llegó hasta tal extremo que, cada vez que organizaba una pelea en algún sitio, Vince se limitaba a enviar a alguien de explorador con instrucciones de llamarlo si Axl aparecía. Quizás algún otro lo habría dejado correr, pero estaba cabreado: aparecía en la sala de prensa como si fuera el rey del mundo, diciendo que Neil no sabía pelear y que él era cinturón rojo de esto y lo otro. Pero en la vida real, era un gallina incapaz de respaldad sus palabras. Así que finalmente salió en la MTV con un mensaje para él: Vince dijo que si Axl quería pelear con él debía hacerlo delante de todo el mundo. Propuso una noche de lunes -la noche de los combates- en el Forum. Pelearían durante tres rounds y así el mundo podría ver quién era el mariquita. Vince estaba más que dispuesto. Ya ni siquiera le importaba Izzy. Ya le había puesto en su sitio. Incluso fue a verlo y a disculparse por lo de Sharise. En cuanto a Slash y Duff, siguieron siendo amigos de Vince después de todo eso; sabían perfectamente lo gilipollas que era su cantante. Estaba deseando darle una paliza a aquel mierdecilla y cerrarle la boca para siempre, pero nunca obtuvo respuesta por su parte; ni aquel día, ni aquel mes, ni aquel año, ni aquel siglo, pero eso sí: Vince aún se la tiene jurada a Axl.





15 comentarios:
¡Pero qué ataque más gratuito!
Dando hostias, nadie te gana, Alex.
Que te caigan mal puede entenderse, pero decir que Lennon no aportó más que 'Imagine' en su vida... El caso es que no hace falta que yo defienda a Lennon o McCartney. Coge el cancionero de los Beatles y mira la autoría de la gran mayoría de canciones. En cuanto a Lennon en solitario, que me encanta, tiene un montón de joyas, no vivió solo de 'Imagine'. ¿Las has escuchado? Que no te gusten es también otra cosa. Y lo mismo que éste o aquel te caigan mal, a mi me pasa lo mismo con otros. Son visiones subjetivas que tenemos de artistas famosos. Mismamente con estos dos me caen mal, Axl y Vince Neil, sobre todo Axl. ¿Malote? Como mitología está bien, el har-rock tiene ese rollo y esa estética, no te lo voy a negar. Pero hasta el cínico de Jon Bon Jovi me cae mejor que Axl Rose. Y eso que Bon Jovi también me cae mal.
Vaya dos gilipollas, has hecho muy bien escribiendo esa introducción tan necesaria y obvia a la vez en el mundo en el que vivimos.
Y eso, que estoy de acuerdo con casi todos tus odios excepto con el de John Lennon, haz caso a Raúl.
AMEN!! a todo lo que has dicho en la introduccion, no puedo estar mas de acuerdo con absolutamente todo lo que has dicho de este pais y de la gentuza que lo gobierna o lo ha gobernado da igual. Con respecto a la gente que odias te conozco muy bien y no me sorprende ninguno xD alguno que otro lo comparto y otros por supuesto que no. Y para finalizar este comentario, Axl y Vince.... Vaya par de retrasados mentales oligofrenicos babuinos discapacitados y nosecuantasmilcosasmas xD. Me he reido bastante cabronazo que te follen tronco un besito en la cuca.
Chris martin es Dios.
Qué ida de olla de post xD
juas, ni titere sin cabeza, yo tambien adoro a AXl, y debia haber arrancado la cabeza a Neil, a pesar de mi pasion por Motley, jajjaj
Pero tio, tu eres muy grande!!!!
Pedazo Pedazo de post
Saludos
jajajajajjaja ekilikua. Has dado en el clavo, premio!!
Pero que despelote se armo! estos escritos tuyos son para aplaudir de pie. No conozco a casi nadie de todos los que nombraste sobre todo al inicio pero con que gracia lo haces! es fabuloso.
Besos.
Ah, y por ultimo: por favor, que nadie le pegue a Axl.
Hombre, los dos son idiotas, yo si pudiera hincharía a hostias a los dos. Ni me gustan Guns N Roses ni los Motley Crue. Su puto rollo de estrellas multimillonarias y de chulos me toca las pelotas. Muerte a los dos
Jajajaja, hay profesionales del gilipollismo sin duda, algunos con varios máster que profundizan en su desarrollo profesional (y no menciono la política porque eso no es trabajo alguno aunque lucre). Has aportado infinidad de datos de estos gilipollas que has retratado que desconocía de los que además me he descojonado. Un 10 sin gilipolleces.
El episodio es grotesco e irrisorio, desde luego, a muchas estrellas del hard rock les faltan neuronas. Quizás sea la coca o el Quaalude. Excelente entrada, Alex, besitos.
Hala hala!! Hay cada barrabasada por ahí. Menos mal que también compartimos ciertos ideales quisino.. jeje
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