5 de marzo de 2012

The fat of the land

Si por algo se caracteriza este blog es porque somos impredecibles y predecibles al mismo tiempo. Cualquier astuto lector o lectora que nos siga a menudo se dará cuenta de que hay dos roles que necesariamente no tienen por qué estar predefinidos pero en cambio sí lo están. Vinny es el vago del blog, eso nadie lo puede dudar, aparte de ser el moderno y el que os va a traer las novedades discográficas de cada mes. Yo aparte de ser el más guapo de los dos, el que mejor escribe, el que más polémica crea y el que da al público lo que quiere; también puedo sorprenderos. Dije, precisamente que podíamos ser impredecibles a raíz de esta actualización. ¿Alguno seguro que relacionaba a Vinny con esta entrada, verdad? Pues mirad por donde, soy yo el que va a hablaros de electrónica. Lo que supone un reto, porque he escuchado más rock que electrónica y a la hora de describir las canciones, quizás me cueste más. Pero hay que cambiar, no me gusta que esto sea el típico blog de analizar discos, de hablar siempre de lo mismo y de los mismos, aquí siempre vamos a tocar artistas que para nada tienen que ver con el rock, o hablar de libros que a mí me marcaron, o de películas a las cuales les pueda sacar jugo y pueda perorar tranquilamente sobre devanéos existencialistas o temas candentes como la soledad, el amor, la amistad, la traición, no sé; lo que se me ocurra. Pero hoy toca la electrónica, el drum n bass, género que supongo que no será muy popular por aquí, pero bueno: renovarse o morir. Por cierto, antes de dar por culo con la entrada, agradecer al bloggero Beatle que nos haya premiado entre sus cinco blogs favoritos, algo que nos llena de orgullo y satisfacción a Vinny y a mí y que sin lugar a dudas agradecemos, pues hacer una entrada al menos a mí me lleva tiempo. Me quita tiempo porque esto me lo tomo muy en serio y porque no quiero caer en clichés absurdos, ni que este espacio pueda llegar a aburrir. Así que colega, muchas gracias por premiarnos, ya me repeinaré hacia detrás y me vestiré de pinguino para recoger la estatuilla y soltaré un discurso emotivo, y lloraré como la tonta del capullo de Penélope Cruz cuando le tuvo que otorgar el Oscar a Pedrita Almodóvar, sólo que yo estoy más bueno que ella, que Penélope, quiero decir.



Y ya pues empezaré a sacar el fusil, y sí, amigos, hoy voy a dar cera, iba a esperarme al día seis de marzo, que es cuando este espacio empezó a funcionar, pero me reservo para hoy, ya que para nuestro aniversario, tenemos algo preparado, el problema es que no sé el qué, pero con algo os sorprenderemos. Quizás con una foto mía desnudo comiendo nueces o a Carlos depilándose el culo, pero algo habrá. Voy ir al grano: me cago en el dubstep y en la puta que los parió, así de primeras, sin contemplaciones. Ahora a todos los tontos y modernos les ha dado por escuchar este género musical electrónico que a mí me repatea, si hace tres años el Dios para muchos modernos eran yo que sé, Love Of Lesbian o Vetusta Morla, ahora todos somos guays y electrónicos, todos queremos ser Dj´s y todos los adoramos, con sus dilataciones, sus tatuajes, sus gorras, su todo, ¡Oh qué me corro! Lo peor no es eso, es que muchos colegas que eran Metaleros, ahora se han pasado a esa moda, ¿por qué? Falta de personalidad, pillar un chocho o simplemente ser socialmente bien aceptado, porque si ahora no escuchas dubstep estás pasado de moda, ¿para que oír a los Stones cuando un imbécil que va de David Guetta va metiendo pitidos como si fuera el claxon de un Ibiza del 92? Pues eso, todos somos guays, cools, triendly y mil cosas más. Hay que seguir la moda muchachos, no tener personalidad, no somos más que la mierda danzante de este mundo, somos tan gilipollas que nos lo dan todo empaquetado y masticado, que piensen por nosotros, así es. Pero ¿sabéis qué? Me siento orgulloso de haber tenido educación musical y ver a rameras -que ya no sólo se ven en las discotecas-  también en discotecas de dubstep, -ojo, no todas las que van no son rameras- o a Napoleones de fin de semana que ahora se hacen dilataciones, tatuajes, van de anticapitalistas e intelectuales, cuando los hijos de puta seguro que no saben quién es Faulkner o Steinbeck, me repatea. Pero bueno, tontos hay en todas partes, y no diré nombres, por si alguno lee este blog y se da por aludido, que me da igual, pero bueno, soy buena persona. Por una vez paso de rollos. Ahora, eso sí, me reiré de cualquier subnormal que vaya a las discotecas a escuchar dubstep y diga que en las discos solo hay putas, en las de dubstep también, sólo que antes iban de emos.
 Fijáos bien en la cara de este hijo de puta porque se la vais a ver muy a menudo. Se llama Dj Skrillex, y era el cantante de una gran banda de post hardcore para emos suicidas llamada From First To Last: es decir, uno de esos grupos que justifican un genocidio, crímenes contra la humanidad o el enseñamaiento y la alevosía en el asesinato como agravante. Analicemos: gafas de Truman Capote, cara de imbécil, piercings que parecen chinchetas y el mismo pelo que llevaba Jason Newsted, de Metallica, cuando Metallica eran Metallica y no compraban la ropa en Zara -si no les doy caña, no me quedo tranquilo-. A ver, no le critico porque esté de moda, David Guetta lo está y me gusta, le critico porque no entiendo cómo uno puede pasar de rebuznar y a creerse hardcoreta y ahora ser Dj, es como si mi madre deja de ser notaria para ser puta, no sé si me entendéis, bueno, clásico ejemplo mío elegante, lo sé, pero a buen entendedor, pocas palabras. Lo comenté con una amiga, y ella me dijo que yo era otro moderno pero de otra forma distinta, y le dije que vistiendo quizás, pero sigo siendo la misma persona y no me he cambiado de chaqueta, y la verdad me alegra ser un imbécil romántico que llora con One de U2, con Bobby Jean de Springsteen o con Calle Melancolía de Joaquin Sabina, por eso no me cambiaría por nada del mundo, porque uno puede evolucionar sin perder su esencia, pero cuando dejas tus principios atrás, aquello en lo que has creído y te ha formado; no mereces la pena, eres otro títere más. Lo peor es que no te hagan títere, lo desastroso es que seas tú el títere. Ahora hay bandas que se han pasado al dubstep, por ejemplo Korn han dicho que el dubstep es el punk del siglo XXI y yo me deshuevo, ¿cómo se puede ser tan imbécil y faltarle el respeto a Thunders, Strummer o a Joey Ramone? ¿Cómo me puedes poner un tío con pinta de empollón a la altura de mitos, de gente que de una manera u otra ha cambiado la música?, hemos pasado de sufrir el reggaetonto, el metalcore y el hardcore para que el dubstep se apropie de las mentes, pero en fin, pobres imbéciles. La moda durará dos años hasta que aparezca la de ir con pantalones de pana y un sonajero cantando desde Santurce a Bilbao con un orinal en la cabeza, pero venga, dubstep para todos. ¿No tiene usted personalidad? ¡Dubstep!, ¿no tiene amigos? ¡Dubstep!, ¿quiere ligar con una moderna que le pone la polla como la de un brazo de gitano pero resulta que te gusta Melocos? ¡Dubstep! Para todos, vamos a seguir como borregos la moda estrictamente, venga, seamos guays, perdámonos blues, rock, heavy metal, clásica, indie, folk, jazz, reggae, hip hop para ser como la masa: ya sabéis, ¡Dubstep es la solución!
Y parece que con todo esto del Dubstep, nos hemos olvidado de una de las bandas más grandes de los 90. Olvidad a Nirvana, Pearl Jam, Oasis, Black Crowes, etcétera, hoy no toca rock, pero The Prodigy, estos salvajes ravers británicos son a día de hoy, todavía el sanctasantorum para muchos grupos o artistas que quieran hacer electrónica y una de las bandas más grandes de los 90, ¿en su estilo? Sí, pero para mí son otros grandes de los 90 porque cambiaron el panorama, y ¡vaya si lo cambiaron! Empezaron en Essex, con las demos de Lian Howlett y el nombre de la banda es debido sobre todo al teclado Moog Prodigy. Tras la realización de Charlie, que no era más que un anuncio que en su momento fue famosísimo en Inglaterra y que estaba orientado a los críos y ellos samplearon, vino su primer álbum, Experience, que pese a no tener un descomunal éxito, para los aficionados al rave, supuso una revolución. Los ingleses, que son un poco gilipollas -todo hay que decirlo- realizaron una legislación anti-raves  con lo que la escena, perdió un poco de fuerza. Tras el lanzamiento de Music From a Titled Generation, que mostro de forma superficial su querencia por el rock, pero sin perder un ápice de rave, el gran momento de los británicos llega con The Fat On The Land, en pleno año 1997.
 Previamente, el lanzamiento de Firestarter, unida a la nueva estética de Flint, ayudó a la banda a romper esa especia de "break-out" existente en Inglaterra que había por aquel entonces. Los contrincantes eran duros, Oasis eran la mejor banda de largo, Blur igual, Suede, Pulp, Elastica, tuvieron que competir con gigantes y tuvieron la suerte de poder tocar en el Lollapalooza del año 96. Ya en el año 97 vino el cañonazo de The Fat On The Land y no volvio a ser igual, ya que hasta tocaban por la noche, espacio reservado sólo a los grandes. Respecto al disco, decir que fue como una especie de simplifación de estilo, las melodías obviamente estaban muy bien hilvanadas, pero con la diferencia de que ya se adaptaron a un público más amplio, no se vendieron, si es lo que queréis decir, pero sí evolucionaro. ¿Un ejemplo?: la incorporación del Punk en su música y menos influencia del rave, sinterizadores más ligeros, menos agresividad -escuchad los primeros discos y lo comprobaréis- y un uso del madeover sorprenderte. Llegaron al número uno y todo el mundo se corría literalmente con la banda, los conciertos que montaban, aparte de ser un desfile de éxtasis y demás drogas de diseño, tenían una fuerza inusitada, con unos guitarristas, que sin ser Eric Clapton o Mark Knopfler, cumplían decentemente su labor. Desgraciadamente, la controversia llegó, y es que con Smack My Bitch Up se lió la de Dios, Resulta que en el mundo hay una plaga muy grande, y es el feminazismo. Las feminazis con aquellas mujeres que se alteran a la más mínima en cuanto creen que se las denigran, suelen llevar el pelo corto, camisa a cuadros, pantalones de pana y tienen el mismo atractivo erótico que una nevera por detrás. Pues bien, se quejaron de la letra de ésta, especialmente con ese famoso "Change My Pitch Up, Smack My Bitch Up" y ya, pues las susodichas sacaron el hacha y empezaron a soltar sus consabidas polladas. No es que sea machista, todo lo contrario, las tías nos pueden, pero es que no soporto que cualquier tontería se saque de contexto y enseguida empezemos con la caza de brujas. Howlett no tardó en salir al paso de las críticas, aduciendo que la letra no rezaba eso, sino que el significado verdadero era, traducido al castellano: "hacer cualquier cosa interesante, como estar en el escenario, bueno para la energía maníaca.

La banda en realidad no escribió la letra, sino que más bien ésta fue escrita por un MC, pero no obstante, el feminazismo británico pensó que la canción podría tratar sobre cómo administrarle heroína a una persona y la controversia siguió, hasta tal punto que la canción sólo se emitía de forma nocturna. Pero eso poco importó a la banda, ya que tocaron la canción Breathe en los MTV Awards del año 1997 y se llevaron el premio al mejor vídeo, y ya entrando en lo que son meramente las canciones el disco se presentó como una burla contra todos aquellos que presentían la incineración de las comunidades de baile y precisamente este disco puso el mercado británico patas arriba. Los Punks cibernéticos estilizados había vuelto, y con ellos llegó el primer registro mundial de drum n bass y rock electrónico. Muchos apuntaron que era el álbum más peligroso que había salido de Inglaterra. No hay ninguna pretensión en este álbum, como pueda ser por ejemplo una espectacular intro que los álbumes de este género nos tiene acostumbrado. Diez pistas de baile exclusivas de forma firme y coherente, sin prórrogas o autoindulgencia de ningún tipo, cada tema, cada dista se reconoce por su peculiar sonido -Funky Shit - Mindfields - Diesel Power- lleno hasta el borde de ganchos ingeniosos y carácter a raudales. El álbum supuso la consagración de la banda, especialmente de Liam Howlett hasta el fin de sus días ya que todo lo que hizo aquí fue sensacional:las guitarras distorsionadas hábilmente, teclados y sintetizadores cautivadores y con un trabajo de producción exquisito, y a día de hoy; todavía es difícil que un álbum de este género supere a The Prodigy en este aspecto. La expansión de las ideas supuso un esfuerzo encomiable por parte de la banda, como el acercamiento al Punk y a la estética industrial, así, en su crisol de ruido.


Y es que demostraban en temas como Firestarter que ya jugaban en otra liga, era el sonido del futuro, el punto de partida de que algo fuerte estaba a punto de explotar; y eso se filtra en cada pista. La mayoría de la gente está familiarizada con los singles de este disco de arranque  y Breathe constituye un soplo de aire fresco. Con éxitos así, la sensación de un disco y de paranoia aumenta, creando un paisaje perfecto entre un sonido de bajo triturado y estáticas guitarras bien recubiertas. Todas las pistas de baile bien merecen una mención. Kool Keith evoca un pasaje cobarde en Diesel Power, una canción basada en la percusión que evoca imágenes de un metro con poca luz y el vapor bañándolo todo. Funky Shit vive y respira a través de la excelencia reinante de mediados de los años 90. La fusión de corte breakbeat junto con las sirenas es una perforación de un viaje teñido que nunca aligera su furia, paranoíca y que se explaya en todo el recorrido. Mindfields produce una sensación casi estéril, evocando imágenes de llanuras desiertas y de ciudades que carecen de vida. Junglas de asfalto  conjugados con la voz de Maxim, resonando en las paredes manchadas de humo. Entonces Howlett nos deleita con un combo a tres golpes genial. Narayan, cuyo ritmo constante impone un camino a lo largo de esta canción con una línea de teclado inspirada que suaviza los tímpanos del oyente. Genial el momento en el que todo se detiene y aparecen unas líneas de canto la mar de inspiradas. Tras Firestarter, que la conocemos todos, con su ambiente oscuro, retorcido y que te engulle sin escape alguno llega Climbatize con la influencia de medio oriente latiendo en la canción. Un corte de sonido progresivo, con capas y capas de ambiente sonoro que se añade a la línea de bajo de rodadura y cuya construcción es un in crescendo que trasciende antes de que casi se desvanezca. Fuel My Fire es un corte eminentemente Punk , con ese teclado de película de terror de serie B. Y aquí acaba mi entrada nenas, hay que variar, reinventarse, recordad: esto es uno de los mejores discos de electrónica, el dubstep aún tiene que aprender mucho de The Prodigy, y por cierto, si alguna vez vuestro hijo entra con arañazos, un ojo morado o simplemente y lo ves más excitado de lo normal, le habrá dado a las drogas de diseño y habrá oído este disco, estará más contento, no le reproches nada. Si a tu hija la han intentado violar o llega con un chupetón en el cuello o con las bragas puestas como la montera de un torero, es que se lo ha pasado en grande oyendo a The Prodigy. Que la electrónica, los comas cerebrales y la epilepsia os guíen.

19 comentarios:

Sergio DS dijo...

No sólo eres the best, sorprendente y ecléctico sino que también eres el más modesto, jejeje, a lo que concluyo que a mi hija ni de coña le dejo oír a Prodigy ni acompañada por la Guardia Civil.

Freaky Boy Hood dijo...

Hace años, oía este disco cuando tocaba limpieza general. Si algo supuraba este album era energía. Después de un tiempo, me cansé y cambié de discos para limpiar.. Ahora, me cansa tanto pensar en ello que imagínate oirlo.

Un abrazo.

Chals dijo...

Muy bueno. Putas e hijo de putas hay en todas partes, hasta en el rock. Títeres más aun, todos de alguna manera u otra somos títeres en algún aspecto de nuestra vida, la sociedad va un poco de eso. El tema es darse cuenta e intentar cambiarlo. Puf, Firestarter me ha sorprendido alguna que otra madrugada psicotrópica a las tantas en lugares que ni conocía. Esto es dinamita. aun lo es, aunque me pasa como al amigo Freaky, de pensarlo me vuelve a subir el LSD. Saludos

Corpsegrinder dijo...

Cómo te has pasado tío, me he reído mucho. Eso sí, The Prodigy son Dioses xD

Alex Palahniuk dijo...

Hombre Sergio, me extraña esa afirmación de un tío con tanto temple y amante del respeto. Se te ve un tío moderno dentro de los límites, claro, pero mientras tu hija no aparezca violada, que escuche The Prodigy, ¿habrá algo más bonito que las drogas de diseño?

Vinny Gonzo dijo...

xD Puto dubstep. A mí si me lo ponen de fiesta me mola, lo prefiero a la enésima reproudcción de "Au seu ti pego"... pero tampoco es que me fascine.

En cuanto a The Prodigy, DIOSES ENTRE INSECTOS, tres tíos a los que admirar, seas del rollo que seas.

Apoyo eso de violar hijas ajenas e hincharnos a drogas.

Anónimo dijo...

Qué feo el Dj Skrillex este el hijo de puta.

Javier Simpson dijo...

No es el estilo que más me llame (yo soy más de rock en sus diversas formas), pero este disco de punk electrónico tiene bastante encanto, muy potente, desde luego.

Me ha gustado la entrada.
Por cierto, de este grupo tengo ahí un par de canciones reservadas para poner en mi blog en el mixpod; espero irlas poniendo en no demasiado tiempo.

Un saludo, Alex.

J.M.B. dijo...

Era el único de la cuadrilla al que no le gustaba Prodigy, la música electrónica nunca ha sido lo mio. Qué pereza de música.Ya sabrás que Prodigy están confirmados como uno de los cabezas de cartel del Download.

En cuanto a lo de querer parecer algo... para mucha gente es un hobby hacer lo que hace todo el mundo.

Saludos

Pek3 dijo...

Que grupazo tio!! The Prodigy no se puede comparar a ninguna banda de este genero porque ridiculiza a todos. Me ha gustado que hicieras una entrada de este grupo tu y que no te ancles en el rock clasico. Breathe me vuelve loco menudo temazo pero bueno esque tambien tenemos Smack My Bitch Up, Mindfields y firestarter que dejalos que vayan.
En fin buena y refrescante entrada alex, que te folle un chucho cariño.

RockabillyPrincess dijo...

Sin duda una entrada espectacular, a lo grande. Ya empezaba a echar de menos algo así, ese toque sarcástico ciertamente inquietante que me provoca risa nerviosa.
Me encanta que hayas utilizado esa doble negación con toda la mala intención del universo :)
Un beso!

Mr. Thunderstruck dijo...

Lo peor como siempre son los veletas que van según marque la moda que toca...por eso es fundamental tener personalidad, y eso se refleja en la música por supuesto o la manera de ser. saludos!!!

Dani dijo...

¿The Prodigy? Joder, esto no me lo esperaba; para nada, vamos xD
'Fat Of The Land' me parece un disco de lo más interesante (aunque yo dentro del género prefiero sonidos algo distantes, como el de 'Invaders Must Die' o el de los discos de Pendulum). Los tíos te pueden gustar o no, pero hicieron aportaciones relativamente revolucionarias.
El dubstep ni puta idea de qué es, oiga xD

Sergio DS dijo...

Sólo ironizaba Alex Palahniuk ¿cómo no lo ha pillado un maestro de la ironía? ¿o es que ahora no lo pillo yo?... :S
¡joder!

:)

La sonrisa de Hiperión dijo...

De nuevo por tu casa, un placer siempre.

Saludos y un abrazo.

Anónimo dijo...

Siempre se repite la misma historia generación tras generación, la vieja critica a la nueva por no comprenderla, y seguiremos así asta el fin de los tiempos?

Anónimo dijo...

entiendo q t mole mas un rollo de musica q otro, pero desde mi punto de vista por ejemplo, m gustan tanto el dubstep, como rock,indie, y hip hop, y no necesariamente tienes q olvidarte de los demas generos por q uno mas te mole(como en mi caso con el dubstep), m mola que seas tan.."atrevido" pero en casos generales, la gente q t comenta no t dira q no esta deacuerdo contigo, aunk realmente lo este, estoy en algo deacuerdo contigo, y es q putas las hay x doquier, disfrazadas de emos, punkis,chonis,y monjas y una larga lista....y tmpoko es necesario ir disfrazado de metalero extremo ni ir continuamente con camisetas de grupos, para q la gente t reconozca como un hevy o moderno o lo que sea, puedes ir en chandal toda tu vida y gustarte mas el heavy metal, que aun pavo que no se quita la chaqueta de cuero ni en agosto....me pasare mas por este blog, tiene cosas interesantes ;)

Anónimo dijo...

hola

Alexis dijo...

Ese anónimo tiene la posta, a mi me gusta todo lo que sea metal al igual que el rock, el jazz, el reggae, tambien el dubstep y no soy ningún careta porque escucho a todos los géneros por igual, como tambien escucho alguna cancion de Bach o Vivaldi el punto es que es musica y te tiene que importar una mierda si esta de moda o no, si te gusta escuchala y fue.
Por cierto una gran banda The Podigy!.